martes, 26 de junio de 2007

HERMANA GLENDA

Detengase aqui, tambien es lindo escuchar a nuestro Señor en la voz y letras de la Hermana Glenda
Una voz preciosa y temás que nos harán reflexionar.



Glenda Valesca Hernández Aguayo (Parral, Chile, 5 de enero de 1971), más conocida como la Hermana Glenda, es una Consagrada chilena y reconocida cantautora de música católica. Lleva más de 18 años consagrada a Dios y 8 años dedicada a la evangelización con la música. Es teóloga por la Pontificia universidad Gregoriana de Roma y Psicóloga por la universidad pontificia de Salamanca. Su ciudad natal la declaro "servidora Ilustre" en el año 2003. Actualmente reside y trabaja en España, aunque es conocida internacionalmente.
Nació en Parral, pueblo natal del famoso poeta y premio Nóbel chileno "Pablo Neruda". Hija de Don Erasmo Hernández Troncoso y doña Graciela Aguayo Sobarzo. Ambos profesores. Es la segunda de 4 hermanos: Orielle, Leonardo y Grace. Realizó la mayor parte de sus estudios en Linares, a 45 kilómetros de su ciudad natal. La mayoría de los colegios en donde estudió fueron institutos públicos, aunque de segundo a cuarto de primaria (enseñanza básica en chile) estudia en el colegio de la providencia, dirigido por una congregación de monjas canadienses; y el séptimo y octavo básico en el Colegio María Auxiliadora, dirigido por las religiosas salesianas. La enseñanza media (bachillerato) la curso en el liceo B 27 de la ciudad de Linares.

Recibió su primera llamada a la fe cristiana en [[1985]. Entonces estudiaba en un liceo donde había muy pocos estudiantes católicos esa edad tan temprana edad,(14 años) Glenda decide conocer más de cerca la persona de Jesucristo a contracorriente de su padre y del ambiente que se vivía en el instituto en el que ella cursaba la enseñanza media o(bachillerato. Todo el ambiente que la rodeaba la inducía a conocer otras creencias religiosas y filosóficas distintas al cristianismo católico; A esa edad realiza sus primeras composiciones: canciones de amor para su novio y más tarde canciones que le nacían del encuentro con Dios.
Comenzó a cantar en la misa dominical de la catedral de su ciudad y, a través de este ministerio, poco a poco se va acercando a Dios. Glenda cuenta que, poco a poco, iba entendiendo lo que iba cantando. Se quedaba mirando la cruz después de misa y le preguntaba al Señor: ¿Es verdad que has muerto por mí?, ¿Qué sentido tiene la vida?, ¿Por qué…?
Al ganar en un festival diocesano de música, recibe como premio una Biblia, por la cual tuvo su primera experiencia de encuentro personal con el Señor. Después de la misma se decide a trabajar en la antigua cárcel de mujeres de Linares, aunque primero le fue negada la entrada, porque a penas tenía 15 años, Glenda insistió y no pudieron impedirle realizar sus primeras experiencias apostólicas entre los que mas sufren. Glenda buscaba comunicar su experiencia de Dios: «¿Por qué yo experimento el amor que Dios me tiene y los demás no?». Esta inquietud la movía a entregarse y dar a conocer a Dios a todos, en especial a sus compañeras de liceo y de ciudad.
Luego de esta primera llamada a la "fe cristiana, comienza a nacer en Glenda el interés por una vida de consagración completa a Dios. Miraba a las personas consagradas que iban apareciendo en su camino y pensaba: ¡qué fantástico debe ser vivir sólo para Dios! Un día siguió, sin ser vista, a una consagrada y hasta se atrevió a tocarle el borde de su hábito, «quería saber cómo era».
Su vocación

Encuentra a Jesucristo cuando solo tenía 15 años. Fue una experiencia con la Biblia. Ella cuenta que después que se la ganó como premio en un festival diocesano de música, la leia todos los días. Un día como esos, Dios se hizo presente y abrió los ojos de su mente y de su corazón como a los peregrinos de Emaús. Entonces, reconoció al Señor, experimentó y gustó de su presencia y de su amor. Ella nos dice que fue tan grande esa experiencia que cambió por completo su vida. Comienza a dedicarse a comunicar esa experiencia en el apostolado y a la profundización de la misma en la oración. Luego recibe una segunda llamada del Señor. El Señor le pedía dejar su familia, su país,su ambiente, su novio..¡posponerlo todo! y entregarse en cuerpo y alma a servir al Señor. Decide entonces, después de años de lucha y discernimiento, consagrar su vida a Dios. En 1988, Glenda da el paso definitivo, aunque confiesa que tuvo dolor, deja a su novio y entra en las Hermanas de la Consolación. «Eso es lo que siempre he hecho en mi vida —dice Glenda—: consolar, y eso es lo que quiero seguir haciendo». Lleva 18 años consagrada al Señor e intenta "hablar al corazón del hombre", consolando a los demás con el mismo consuelo que de Dios recibe.
Vive sus primeros años de formación en Chile. En 1991 se traslada a Buenos Aires, Argentina y luego reside en Tucuman, al norte de ese país, trabajando como misionera, completamente dedicada al anuncio del Evangelio entre los jóvenes más pobres. Durante años de intenso apostolado en Argentina acompañó a numerosos jóvenes en el descubrimiento de su vocación personal, todavia hoy la recuerdan. Luego Glenda viaja a Roma para estudiar teología en la Pontificia Universidad Gregoriana. Realiza también un servicio en la secretaria de Estado del Vaticano, como secretaria del Óbolo de San Pedro. El año 2000 es enviada a España y comienza sus estudios de Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca, de la que ahora es doctoranda. Dios y el ser humano, son sus dos grandes pasiones a quienes les dedica largas horas de oracion y estudio. En europa la labor de Glenda se ha centrado sobre todo en la evangelización. Ha recorrido casi toda España anunicando al Señor Jesús y provocando a los jóvenes españoles a tener de verdad un encuentro con Cristo.
Aunque grabó su primer trabajo musical en 1998 (A solas con DIos)solo en el 2002 comienza sus viajes de apostolado por el mundo. En ese año la Hermana Glenda participa en la Jornada Mundial de la Juventud en Toronto, cantando "Nada es imposible para Ti", mientras el Papa Juan Pablo II repartía la comunión. Esa experiencia con el Papa y ver su ardor misionero, apesar de su enfermedad, movió a Glenda a comenzar desde ese año grandes y pequeños conciertos por toda España, EEUU, Panamá, Costarrica, Cuba, Argentina, Chile, Alemania, y el último multitudinario concierto en República Dominicana en abril de este año (2006) invitada por el cardenal primado de las Américas para ofrecer un concierto-oración el domingo de resurrección para mas de 20.000 personas en el estadio de esa ciudad. La Hermana Glenda dedica a estos viajes por el mundo fechas de sus vacaciones, ya que tiene otras obligaciones que la requieren también.
A parte de A Solas con Dios, otros éxitos de la Hermana Glenda incluyen una trilogía inspirada en el libro de los Salmos (Tengo sed de Ti, Con nostalgia de Ti y Para Ti toda mi música) y su nueva trilogía: Consolad a mi pueblo (dos volúmenes cantados y uno instrumental). Su más reciente colección es A Solas con María, un tributo a nuestra Madre Celestial.
En la actualidad, la Hermana Glenda no cesa de componer canciones, como cuando era niña, sola, delante de la Cruz, con una Biblia y una guitarra entre las manos. -->